
Como cada vez, como cada
momento, quiero revivir en tu
paraiso el fuego del volcan
encendido que solo tu puedes saciar.
Somos mar rugiente, al
poseernos, tormenta
huracanada... dos cuerpos que se
envuelven, en una pasion demente.
Es delirio de una
ilusion, algo que ya no tiene
final, mi cuerpo no me deja
razonar es tan grande este
deseo... deseo irracional.
Y aunque negar esto yo
quisiera, este ardor que
siento... al recorrer mi cuerpo con tus
manos imposible me es
negar... los deseos que yo siento.
Es delirio de una
ilusion mi cuerpo se torna
fuego, que solo tu, con tu
lava apaga y sacia.
© LYDIA GOMEZ
FERRER

  
  






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